España evalúa su posible participación en el despliegue militar europeo en Groenlandia

La ministra de Defensa española, Margarita Robles, ha abierto la puerta a que España participe en la misión militar en Groenlandia. Esta posible decisión se enmarca como respuesta a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre sus intenciones respecto a la isla autónoma danesa. Robles ha precisado que, en cualquier caso, una misión europea sería de «vigilancia».

«Reforzar la vigilancia en Groenlandia sí sería una opción, por ejemplo, pero vamos viendo a lo largo del día de hoy. Yo creo que no hay que precipitar acontecimientos», declaró la ministra este jueves. Con estas palabras, el Gobierno español se alinea con la movilización ya iniciada por otros socios europeos como Francia, Alemania, Suecia y Noruega, que han anunciado el envío de tropas o equipos de exploración al territorio ártico.

Esta crisis se desató tras conocerse la intención de la administración Trump de comprar o anexionarse Groenlandia, una idea que Dinamarca ya ha calificado de «absurda» y que ha generado una respuesta coordinada desde Europa para apoyar a su Estado miembro.

Postura firme de España: la soberanía danesa es innegociable

La ministra Robles ha sido clara al reiterar la postura oficial de España, que reconoce sin ambages la soberanía de Dinamarca sobre Groenlandia. Calificó como «inaceptable» y «gravísimo» que Estados Unidos pudiera apropiarse del territorio.

«Sería gravísimo que eso se produjera, pero vamos a ser prudentes a la hora de tomar decisiones y, sobre todo, es importante respetar los marcos que está habiendo, marcos de mucha prudencia, de mucha discreción, para ver qué soluciones se toman», declaró Robles. Pese a la gravedad de la situación, la ministra no cree que una hipotética invasión estadounidense supusiera el fin de la OTAN, aunque subrayó la gravedad del planteamiento.

Albares apoya el debate en el seno de la OTAN

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha coincidido en el enfoque y ha señalado el cauce adecuado para abordar la crisis. Albares afirmó que, si algún socio de la Alianza considera que existen «nuevas amenazas» en la región, «no hay ningún problema de discutirlo en el seno del Consejo Atlántico y, si es necesario, reforzar la seguridad».

Groenlandia

El ministro también recordó la voluntad de los propios groenlandeses: «Los groenlandeses son los que pueden hablar en nombre de Groenlandia, igual que los daneses, han dejado claro que quieren seguir siendo parte de Dinamarca, un Estado miembro de la UE y de la OTAN». Esta posición refleja el compromiso español con el derecho internacional y la soberanía de los pueblos.

Despliegue militar europeo ya en marcha: Francia a la cabeza

Mientras España evalúa su posible contribución, la Unión Europea ya ha mostrado su respaldo a Dinamarca y algunos países han iniciado movimientos concretos. Francia se ha posicionado a la vanguardia de esta respuesta, enviando ya a una quincena de militares «especialistas de alta montaña» a Groenlandia para participar en las maniobras Arctic Endurance.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció que este contingente se verá incrementado con más medios terrestres, marítimos y aéreos. Macron defendió el papel de Europa, afirmando que «los europeos tienen una responsabilidad particular» en Groenlandia, al ser un territorio de un país miembro de la UE y socio de la OTAN. Su papel, dijo, es mostrarse «disponible» y respaldar a «un Estado soberano».

Un frente común europeo frente a las tensiones en el Ártico

La rápida coordinación entre países europeos como Francia, Alemania y los nórdicos, junto con las declaraciones de apoyo de España e instituciones comunitarias, dibuja un frente común para disuadir cualquier acción unilateral sobre Groenlandia. La posibilidad de que España participe en la misión militar en Groenlandia se analiza dentro de este contexto de solidaridad transatlántica y defensa del orden internacional basado en normas.

La decisión final del Gobierno español dependerá de la evolución de las consultas diplomáticas y de la valoración conjunta dentro de la OTAN y la UE. Sin embargo, las declaraciones de Robles y Albares dejan claro que España no es un mero observador y está dispuesta a considerar acciones concretas para apoyar a un aliado y garantizar la estabilidad en una región estratégica como el Ártico.

La crisis de Groenlandia ha activado mecanismos de defensa colectiva en Europa y ha puesto de relieve la importancia de la cohesión ante desafíos inesperados a la seguridad. La posible decisión de que España participe en la misión militar en Groenlandia sería un signo más de este compromiso compartido.