Andalucía respira con alivio cauteloso tras el paso devastador de las borrascas Leonardo y Marta

Aunque la situación operativa de emergencia (nivel 2) y la alerta naranja por lluvias en Andalucía se mantienen activas, se observa una lenta vuelta a la normalidad. El dato más esperanzador es la reducción a 6.000 personas desalojadas en Andalucía, una cifra significativamente menor a las 11.000 del pico de la crisis. Este descenso permite el regreso a sus hogares de miles de afectados, aunque el camino hacia la recuperación total aún es largo. El temporal, que comenzó el pasado 27 de enero, ha dejado un balance dramático: más de 10.800 incidencias atendidas, una víctima mortal, pueblos incomunicados y graves daños en infraestructuras.

La mejora de las condiciones meteorológicas y el control de los cauces han permitido este avance. No obstante, las autoridades insisten en la prudencia. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, subrayó que, aunque “el número de desalojados ha bajado a 6.000”, la situación dista de ser normal. “No será fácil, pero nos volveremos a levantar”, afirmó, pidiendo mesura hasta que desaparezca todo riesgo. El consejero de Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, coincidió en que “la situación ha mejorado, pero en ningún caso ha terminado”, advirtiendo que se sigue trabajando con la “guardia bien alta” ante las precipitaciones previstas para los próximos días.

Cádiz, la provincia más afectada, y la amenaza de nuevas lluvias

La provincia de Cádiz continúa siendo el epicentro de esta crisis climática. En esta zona, y especialmente en localidades como Grazalema, que tuvo que ser evacuada íntegramente por riesgo de derrumbe, la alerta naranja por lluvias en Andalucía sigue plenamente justificada. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica para esta comarca precipitaciones acumuladas que podrían alcanzar los 150 litros por metro cuadrado en 24 horas, un volumen que mantiene la saturación de los suelos y la alerta máxima. Esta persistencia del riesgo se refleja también en el sistema educativo: de los 96 centros escolares que permanecen sin clases presenciales en la comunidad, 81 se concentran en la provincia de Cádiz, principalmente por problemas de acceso o daños en las instalaciones.

Alarta naranja en andalucía

La infraestructura viaria también sufre las consecuencias. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), 166 carreteras seguían cortadas en todo el país este lunes por la tarde debido a inundaciones y desprendimientos. Tres de ellas son de la red principal: la A-48 en Cádiz, la A-44 en Jaén y la A-32 en Albacete, lo que evidencia la magnitud interprovincial de los daños. Estas interrupciones complican la logística y el regreso a la normalidad en muchas localidades.

Respuesta institucional y promesas de reconstrucción ante los daños

La magnitud del desastre ha movilizado a todas las administraciones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó este lunes zonas afectadas en las provincias de Granada y Jaén, como Huétor Tájar y Villanueva de la Reina, municipios golpeados por las crecidas del Genil y el Guadalquivir. Durante su visita, Sánchez conectó la sucesión de borrascas, siete en los primeros cuarenta días del año,  con la “nueva realidad climática” y abogó por un “acuerdo nacional” para dar una respuesta coordinada y anticipada.

Ante los afectados, Sánchez garantizó la “pronta recepción de las ayudas” y prometió que, una vez superada la fase de emergencia, se activarían “todos los mecanismos” para evaluar los daños y afrontar la reconstrucción. Un mensaje que ha sido secundado por la Junta de Andalucía. La consejera de Economía y Hacienda, Carolina España, aseguró que el Gobierno autonómico “no va a escatimar ni un solo recurso” y que ya se trabaja en un “plan de reconstrucción” para unos daños que, especialmente en agricultura, ganadería y pesca, calificó de “milmillonarios”.

El contexto nacional: Otras comunidades en alerta

Aunque el foco principal está en Andalucía, el mapa de alertas de la Aemet se extiende por otras regiones. Cinco comunidades autónomas, además de la ciudad autónoma de Ceuta, se encuentran en alerta amarilla (riesgo bajo) por lluvia, viento, oleaje o deshielos. Galicia espera superar los 40 litros por metro cuadrado en doce horas en el noroeste de Ourense, y se prevén rachas de viento muy fuerte en zonas del este peninsular. Esta situación generalizada subraya el carácter excepcional del temporal invernal que atraviesa el país.

En definitiva, la crisis por las lluvias en Andalucía entra en una fase de transición. La reducción a 6.000 personas desalojadas en Andalucía es una buena noticia, pero la persistencia de la alerta naranja por lluvias y las precipitaciones acumuladas que se esperan, especialmente en Cádiz, obligan a mantener la máxima precaución. Las instituciones han alineado su discurso en la promesa de una reconstrucción completa, un reto monumental que comenzará una vez las aguas retrojan definitivamente y se pueda cuantificar el verdadero alcance de los daños en la comunidad.